Grupos en Telegram venden fotos íntimas de mujeres en Puebla y la Fiscalía no hace nada
Local Jul 08, 2026
En Puebla, el colectivo Mal Habladas Mx acaba de denunciar que hay cuatro nuevos grupos en Telegram donde se comparte y vende contenido sexual de mujeres, todo por 150 pesos o a cambio de fotos. Esto no es nuevo: en lo que va del año ya detectaron 30 espacios digitales con esta dinámica que afecta a mujeres de la entidad.
Estos grupos tienen nombres que hacen referencia a zonas locales como Angelópolis, Cholula y hasta la BUAP, y cada uno tiene más de 200 usuarios. En uno llamado Quemadas Puebla, por ejemplo, para entrar tienes que pagar o mandar entre cuatro y ocho fotos de mujeres con redes sociales, que luego se guardan en un archivo digital.
Lo más grave es que hay más de 8 mil imágenes que se difunden sin consentimiento, y podría haber contenido de menores, lo que es un delito grave. Y no solo pasa en Puebla: también detectaron grupos similares en Chiapas, Veracruz y Tlaxcala.
El colectivo explica que estos grupos son “de respaldo” porque hace tres meses cerraron los principales tras denuncias masivas, pero los admins solo migran a nuevos canales para seguir con el negocio.
Lo peor: varias integrantes de Mal Habladas Mx fueron a la Fiscalía Especializada en Violencia de Género y Ciberacoso en Puebla para denunciar, pero les dijeron que no podían actuar si no eran víctimas directas. Les pidieron encontrar a las afectadas para hacer denuncias individuales, lo que es una clara omisión institucional. Hasta ahora, no hay ninguna investigación de oficio.
Mal Habladas Mx exige que las autoridades abran carpetas sin condicionar la denuncia a que las víctimas se presenten, porque así solo se protege a los agresores.
Si eres mujer y estás pasando por algo así, puedes buscar ayuda gratuita en las redes de Mal Habladas Mx, donde ofrecen asesoría psicológica y jurídica.
Esto es lo que necesitas saber: mientras estos grupos siguen activos y lucrando con la privacidad de las mujeres, la Fiscalía de Puebla sigue sin mover un dedo. La lucha contra la violencia digital necesita más que palabras, necesita acción real.