Medicinas para niños con cáncer se echaron a perder y nadie se hizo responsable
Nacional Jun 25, 2026
Entre 2020 y 2024, en el Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) se dejaron caducar más de 18 millones de piezas de medicamentos, incluyendo fármacos oncológicos, con un valor que supera los 121 millones de pesos. Estos estaban almacenados en un lugar privado en el Estado de México, según denunció Adrián Chávez López, director del hospital en ese entonces.
Chávez pidió un inventario y la destrucción de los medicamentos vencidos, pero cuando entregó el cargo en enero de 2024, el tema ni siquiera apareció en el acta de entrega-recepción. Mientras tanto, padres de niños con cáncer protestaron por el desabasto, bloqueando calles y hasta el acceso al Aeropuerto de la CDMX.
Además, Chávez detectó pagos injustificados de horas extras y contrataciones sin razón, lo que afectó las finanzas del hospital. Tras tomar medidas en 2025, se ahorraron más de 185 millones de pesos, aunque el sindicato pidió seguir con esos pagos para “mantener la paz social”, petición que fue rechazada.
Cerca de 200 trabajadores firmaron una carta para que la nueva dirección del HIMFG sea honesta y continúe con los cambios que impulsó Chávez, quien falleció el 28 de mayo. La carta fue entregada la semana pasada en Palacio Nacional y la directora de Atención Ciudadana, Adriana Contreras, prometió seguimiento.
Entre los medicamentos vencidos había quimioterapias como Busulfán (1 millón de pesos), metotrexato (751 mil), Vincristina (428 mil), y más de 600 tipos de medicinas para enfermedades graves, como Mepolizumab (2.8 millones), Tracolimus (4.4 millones), Factor VIII (3.3 millones), Alprostadil (4.7 millones) y Nitisinona (5.8 millones).
Esto no solo es un golpe al derecho a la salud de los niños, sino un reflejo de cómo la mala gestión y la falta de transparencia siguen afectando a quienes más lo necesitan.