¿Explotación o chamba digna? La verdad de las artesanas nahuas y las camisetas del Mundial
Nacional Jun 09, 2026
The New York Times publicó un artículo que pone fin a la polémica sobre las artesanas nahuas de Naupan que bordaron las camisetas de la selección mexicana para el Mundial.
Todo empezó con una idea cool: Someone Somewhere, una marca mexicana, propuso que las camisetas fueran bordadas por artesanas indígenas para conectar tradición y modernidad, y ayudar a comunidades vulnerables. Adidas se sumó y, tras dos años, lanzaron las camisetas hechas por 150 mujeres nahuas en Naupan, un pueblo en las montañas del centro de México.
Pero la historia se complicó cuando activistas acusaron a las empresas de explotación: pagaban solo 36 pesos la hora (menos del salario mínimo), obligaban a usar técnicas no tradicionales y lucraban con la imagen de las artesanas. Estos señalamientos se viralizaron y generaron indignación nacional.
Sin embargo, el 31 de mayo, periodistas visitaron el taller en Naupan y hablaron directamente con las mujeres. La mayoría coincidió en que el trabajo es justo, flexible y mejor que otras opciones locales. “Venimos las horas que queremos”, dijo Micaela Pérez, madre viuda que agradece esta oportunidad. La preocupación real es que el trabajo termine con el Mundial y tengan que volver a labores agrícolas más duras y peor pagadas.
Las artesanas rechazaron las acusaciones de explotación y pidieron que se respete su voz. También temen que la mala fama aleje futuros empleadores. Antonio Nuño, de Someone Somewhere, mostró nóminas que confirman pagos superiores a 36 pesos por hora, con bonos extra.
Esto es lo que necesitas saber:
✔️ Las artesanas nahuas de Naupan bordaron las camisetas oficiales del Mundial 2026.
✔️ Acusaciones de explotación se viralizaron, pero las propias artesanas dicen que el trabajo es justo y flexible.
✔️ El proyecto les ha dado ingresos dignos y una oportunidad mejor que otras opciones locales.
✔️ La polémica muestra la importancia de escuchar directamente a las comunidades antes de juzgar.
Mientras tanto, proyectos como este —que conectan tradición, empleo digno y visibilidad para pueblos indígenas— son un paso hacia un México más justo y diverso. Y sí, el cablebús o teleférico que se planea en Puebla también puede ser parte de esa transformación, mejorando la movilidad y la vida de comunidades que merecen oportunidades reales.